Un ciego con luz Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce. Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces, le dice: -¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? ¡Si tú no ves! Entonces, el ciego le responde: - Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi... No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella. Debate iniciado por Maria Elena, en 408 días Tienes que ser miembro de este grupo para poder participar en este debate Cuantos hay que en medio de la luz del amor, andan en las tinieblas de su espiritu egoista? Que bello ejemplo el de ser luz para otros, es pues el amor el que mueve al mundo, cuando compartes no solo iluminas a otros, eres parte de la pequeña gran soluciòn!!! | |
